Hoy se habla mucho de la Cultura Ciudadana. Buscando en internet una definición me encontré lo siguiente: es “el conjunto de valores, actitudes, comportamientos y reglas mínimas compartidas que generan sentido de pertenencia, impulsan el progreso, facilitan la convivencia y conducen al respeto del patrimonio común y al reconocimiento de los derechos y deberes ciudadanos”. Resumiéndolo a la manera bíblica es “...hacer a otros el bien que quieras que hagan contigo”. Esto se ha desvirtuado tanto que algunos lo entienden de forma contraria: “no hagas a otros el mal que no quieras que hagan contigo”, dando a entender que es mas fácil reaccionar al mal con el mal, que actuar bien siempre.
La Cultura Ciudadana no es algo nuevo, lo que la hace un tema actualizado es que escasea más cada día. Recuerdo de niño que en mi casa nadie se iba a la escuela si primero no arreglaba su cama, o no se retiraba de la mesa si no llevaba los platos al fregador. Nunca saliamos un sábado a alguna actividad sin que mis hermanos y yo (4 varones) luego de ponernos de acuerdo, laváramos el baño, limpiara los muebles o las ventanas. Mi mamá jamás aceptó un juguete ajeno en casa, por pequeño que fuera, teníamos que devolverlo. Eso a mi entender es Cultura Cudadana. Eso no nos hacía menos hombres y no nos quitaba dignidad. Tampoco fui menos macho si en el bus le cedia el puesto a la embarazada, el anciano o el niño. No entiendo por qué se habla de eso como “otras épocas”, si todavia se suben a los buses las embarazadas, ancianos y niños. “Lo cortés no quita lo valiente”, era una frase muy común en aquellos dias, parece que ya no hay cortesía y por ende tampoco valentía.
Ese tipo de comportamiento respetuoso fue lo que cimentó el carácter de nuestros abuelos, nuestros padres y de muchos de nosotros. Los padres siempre fueron aliados de los maestros y no sus enemigos. Cuando llegaba mi madre citada a la escuela por alguna travesura mia, en su mirada de desaprobación sentia todo el castigo que merecía; sabía que la habia sacado de sus duros quehaceres y ocupaciones para hacerla pasar vergüenza con la maestra. Entonces, no me quedaba otra que agachar la cabeza y pedir disculpas, sabiendo que en casa me esperaba algo peor... Los papás de hoy llegan con los hijos a la escuela, cada cual mas furioso y el maestro mejor que corra por su vida!
Cultura Ciudadana es pensar en los demas, es dar, ceder, ayudar y desprenderse. No ensuciar las calles, no robar el tiempo y los materiales de la empresa, no aprovechar el descuido del que está mas adelante en la fila, no adelantar por el paño contrario. Son cosas que hace todo el mundo y nos irritan, pero que tenían su cura mucho antes, en la niñez. El gobierno y las instituciones gastan muchos miles de dólares en reeducar a la ciudadanía para enseñarles Cultura Ciudadana, no se cual será el resultado, pero todo esto me lo enseñó mi madre, sólo con exigirme arreglar mi cama en las mañanas...
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